En 1630 una carreta que llevaba una imagen chica de la Inmaculada se quedó clavada a orillas del río Luján y no se movió hasta que la bajaron. Ahí se quedó, y alrededor creció la Basílica, la ciudad y una devoción que hoy junta a más de un millón de personas cada octubre en la peregrinación juvenil desde Liniers. La imagen original mide 38 cm. Es una Virgen pequeña, lo cual dice bastante.
Virgen de Luján, Madre del Pueblo Argentino, hoy nos consagramos a tu corazón maternal. Ponemos en tus manos nuestras vidas sabiendo que serán cuidadas y fortalecidas.
Queremos que nos lleves a Jesús. Regálanos ser presencia de tu hijo para otros. Que hablemos de él sin nombrarlo y callemos cuando es preciso que el gesto remplace la palabra. Que amemos como Jesús amó y hagamos el bien como él mismo nos enseñó. Que seamos para todos instrumentos de paz y de unidad.
Virgen de Luján, míranos con ese amor único con el que sabes mirar. Queremos consagrarnos a ti, para poder vivir, desde hoy y para siempre, la vocación hermosa que nos regalas en este Santuario: ser como el negro Manuel, de la Virgen nomás.
Consagración rezada en el Santuario de Luján, 5 de mayo de 2024Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza.
A ti, celestial princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión; no me dejes, madre mía. Amén.
Oración tradicionalRezarla en la peregrinación
La caminata a Luján son 60 km desde Liniers, casi siempre de noche y con frío. Se reza el rosario por tramos, se canta y, cuando ya no da el cuerpo, se dice esto en voz baja. Muchos la llevan escrita en un papel doblado en el bolsillo, o en el celular, para el momento en que se llega a la Basílica y hay que decir algo.
Qué llevar para rezarla
Nada. Pero muchos peregrinos llevan una imagen chica en la mano durante los últimos kilómetros, y la apoyan en la Basílica cuando llegan. María Cerca mide 5 cm, casi no pesa y va con la tarjeta de peregrinación, que pide que María acompañe cada paso del camino, cada intención y cada oración. Cabe en el bolsillo del abrigo.

